Consejos que te ayudarán a Estudiar Mejor

 

Puede que estés tomando un curso de idiomas, un diplomado online, o que estés estudiando en el colegio o la universidad. Cualquiera sea tu contexto educativo, sabes que necesitas darte el tiempo para estudiar por tu cuenta y repasar lo aprendido. De ese modo tu progreso será mayor y la comprensión del tema será más fácil.

Por ello es clave detenernos a pensar si contamos con las condiciones favorables para estudiar y organizarnos al respecto.

 

Aquí comparto 8 consejos sencillos para que te sientas motivado y “focus” cada vez que tengas que vincularte al área educativa.

 

 

 

1) Determina tu espacio de estudio en casa:

 

Tener un espacio personal para estudiar será siempre de gran ayuda. Encuentra un área en casa donde puedas concentrarte y estar cómodo. Idealmente el lugar debe ser diferente a tu espacio de relajación, así tu cerebro asociará aquel lugar con estudio y/o productividad y así te será más fácil concentrarte. Este espacio debería contar con un escritorio en donde puedas tener tus cosas de estudio, y ojalá tenga bastante iluminación. 

Si tienes dificultades encontrando un espacio con esas características, no te desanimes. Toma una silla y busca una superficie óptima para tu cuaderno y/o computador (puede ser la mesa del comedor, isla para cocinar, etc…). Lo importante es que te puedas sentar cómodamente o al menos sentirte tranquilo en tu metro cuadrado. Si hay más personas a tu alrededor cuéntales que estarás estudiando, por lo cual estarás ocupado. Ponte audífonos y focalízate en tu labor.

 

 

 

2) Minimizar las distracciones:

 

Tu tiempo es valioso. Toma un compromiso personal y aprovecha tu tiempo de estudio. Puedes poner un temporizador, alejar tu celular u otras distracciones y solo enfocarte en estudiar.

Hay veces en que estamos en alguna actividad y el tiempo pasa considerablemente rápido. Y hay otras veces en que sucede lo contrario, nos cuesta mucho concentrarnos y estamos más propensos a distracciones. En promedio, la atención dura 20 minutos en un adulto. Incluso menos si hay muchos estímulos a nuestro alrededor. Se comprensivo contigo mismo, pero ponte parámetros. Por ejemplo, proponte estudiar por una cantidad de tiempo razonable para ti y aprovecha esa instancia para estar realmente focalizado. Respeta este tiempo que te estás dando.

Si hay muchas distracciones a tu alrededor y no puedes hacer nada al respecto, puedes ocupar tus audífonos y aislarte, o escuchar música que te ayude a estudiar y concentrarte. Puedes crear tu propia lista de reproducción o elegir alguna que te ayude a mantener tu cerebro enfocado.

 

 

3) Chequea tu actitud

 

Para estudiar y aprovechar bien el tiempo, tu actitud tiene que ser positiva. Si te has decidido a estudiar y tienes 45 minutos, por ejemplo, trata de sacar el mayor provecho. Ten confianza en ti mismo y fuerza de voluntad para recordarte cuáles son tus objetivos y a dónde quieres llegar. Tu tiempo es importante y si has tomado el compromiso de estudiar debes respetar tu decisión. Si tu mente está tranquila y tu actitud es positiva, será muchísimo más fácil absorber la información y comprender lo que estás estudiando. El tiempo que destinas a estudiar es una inversión que te traerá muchos beneficios a corto y largo plazo.

Pero si definitivamente no logras concentrarte, estás de mal genio o no hay motivación, se compasivo contigo mismo y entiende que quizás necesitas un “break” o pausa. No te obligues a estudiar ya que solo lograrás desanimarte y crear un rechazo hacia lo que estudias. Negocia contigo mismo de manera consciente y proponte retomar tus cuadernos más tarde o al día siguiente.

Recuerda: aprende a descansar, pero no a rendirte.

 

 

4) Respeta tus ritmos y haz pausas:

 

Especialmente si estudiarás un tiempo considerable, haz pausas: levántate, estírate, mira por tu ventana, toma un té o una colación y vuelve a tu actividad. Es importante conocer nuestras necesidades y estudiar con la mente tranquila.

Atención que esto no significa ir a darse muchas vueltas o demorarte en extremo para volver a tu actividad. La idea es darle un breve descanso a tu cerebro cambiando el foco a otra tarea. Cerrar los ojos, respirar profundo y simplemente “estar con uno mismo” por unos minutos, también es excelente para energizarnos y volver a nuestra actividad con más “focus”.

 

 

5) Planea tu día:

 

Si ya tienes un horario de clases, organiza tu día acorde a ello. Si tienes una lista de cosas para estudiar, divídela en tareas y escoge hacer las más difíciles para cuando tengas más energía mental y el tiempo apropiado.

Trata de planificar tu día temprano, o mejor aún la noche anterior. Recuerda que “Planificar” no necesita ser aburrido o tedioso. Incluso puedes hacer una simple planificación mental que te ayude a direccionarte con más productividad en el día. Descubre cual es la forma más sencilla para ti y organiza tus actividades.

 

 

6) Block de notas y Diario:

 

Destina un cuaderno, diario o block para anotar tus ideas, notas y logros obtenidos. Tenlo a mano junto a un lápiz para facilitar su función y que sea útil.

Puedes separar este cuaderno en dos partes (o tener dos diferentes) y registrar tus notas e ideas por un lado y tus progresos/experiencias sobre el proceso de estudio por el otro. Lo que se te ocurra puede ir allí.

El tener tus ideas sobre una misma temática ordenadas en un lugar te ayudará a tener claridad y confianza sobre el tema que estás estudiando. Sabrás que allí estarán tus notas, detalles o recordatorios sobre tu proceso de estudio.

Por otro lado, el tener un diario para registrar tus logros obtenidos es muy beneficioso. A veces solo recordamos las experiencias negativas, por lo cual un diario que nos recuerde lo que hemos avanzado, es un recurso personal muy útil. No necesitas escribir en él todos los días ni obligarte a hacerlo. No es necesario tampoco que escribas extensamente, ya que la idea es simplemente expresar y registrar tu proceso, con tus logros y equivocaciones. Puedes comenzar haciéndolo una vez por semana y evaluar su regularidad.

Si no te sientes a gusto escribiendo en un cuaderno puedes considerar una versión digital que cumplirá el mismo propósito.

 

 

 

7) Pide ayuda:

 

Si sientes que necesitas apoyo para organizarte o estudiar ¡no dudes en pedir ayuda y consejos! Siempre habrá alguien (por ejemplo, un profesor, un psicopedagogo) que podrá orientarte o sugerirte ideas según tu caso personal, lo cual hará las cosas más fáciles.

Está muy bien tratar de hacer algo por ti mismo y seguir intentándolo para conseguirlo. Eso nos desafía personalmente y nos fortalece en diversas áreas. Pero también está bien recibir orientación o consejos. A veces necesitamos otros puntos de vista para poder ver aquello que nos complica de un modo más claro.

 

ask for help

 

8) Evalúa:

 

Si notas que estás desmotivado o no logras establecer un horario o tiempo de estudio, evalúa que factores externos e internos pueden estarte afectando. Puede que estés pasando por un periodo difícil en tu vida o tengas demasiadas cosas que hacer. En esos momentos o días podrías elegir actividades breves pero significativas, para seguir aprendiendo. O a veces simplemente es necesario un descanso, lo cual te permitirá retomar con más fuerzas la próxima vez.

Recuerda que aprender cualquier temática es proceso. Son muchos los factores que influyen al momento de mantenerte motivado para estudiar por tu cuenta (especialmente factores emocionales), por lo cual a veces sentirás que pierdes entusiasmo para estudiar. Es normal. Evalúa que sucede contigo y como trabajarlo para sentirte mejor al respecto.

No olvides que siempre puedes volver a comenzar. Y con más ganas.

 

 

 

Estos sencillos consejos están diseñados para favorecer tu predisposición al estudiar por tu cuenta, revisa cuáles de ellos podrías incorporar a tus rutinas de aprendizaje y verás que tus rutinas de estudio serán incluso más fácil.

 

 

Cheers & Keep Learning!

 

 

 

 

******************************************

Publicación original de: Como Aprendemos

Fotos: Unsplash.com