(Aparte de ver tus series favoritas sin subtítulos…)
Aprender un nuevo idioma requiere tiempo y práctica, pero aquello siempre se ve recompensado. Y en el proceso no solo adquirimos un nuevo lenguaje, sino que también ganamos otras habilidades y beneficios a nivel:
- cognitivo
- personal y
- social
Aquí te cuento sobre algunos de ellos y porque suceden.
Let’s get started!
1) Tu confianza aumenta:
Expresarse en un idioma diferente al tuyo puede ser paralizante. Incluso las personas que se reconocen como seguras y confiadas se encuentran con desafíos, retos personales y chascarros cuando están aprendiendo a “hablar” en un nuevo idioma. Es parte del proceso.
Lo positivo es que cada vez que superas una situación o simplemente incorporas frases nuevas tu nivel ¡tu confianza aumenta! ya que te das cuenta de que realmente estás haciendo algo grande y significativo, que no cualquiera podría estar haciendo. Recuerda que aprender un nuevo lenguaje no es fácil, pero es posible. Y cada vez que avanzas un poquito, tu autoconcepto crece. ¡Celébrate, apláudete con cada logro! Cada vez estás más cerca de tus objetivos.

2) Hay más posibilidades de empleo global:
Ser bilingüe es un activo muy valioso para muchas compañías, especialmente en un mundo tan globalizado e interconectado como el de hoy en día. Saber inglés, por ejemplo, te abre un montón de posibilidades laborales, ya sea optando por una visa de trabajo en el extranjero o trabajando en remoto desde la comodidad de tu hogar.
Si sabes otro idioma, tus límites no se restringen solo a tus fronteras físicas o tu primer lenguaje, por ende, si estás interesado, las oportunidades de encontrar un empleo más satisfactorio se multiplican.

3) Mantiene tu mente activa y joven:
¿Has escuchado sobre la plasticidad neuronal? En palabras simples, es la capacidad que tiene el cerebro para adaptarse a los cambios y nueva información. Cada vez que aprendes algo nuevo, las propias neuronas se fortalecen y forman nuevas conexiones para comunicarse y dar señales entre sí, mediante sinapsis.
La plasticidad neuronal y productividad cerebral se ven reforzadas cuando aprendes un nuevo idioma, ya que estás incorporando nueva información y consolidando procesos cognitivos claves. Aquello contribuye a la capacidad que tiene el cerebro para reestructurarse y regenerarse, haciéndolo más saludable y productivo. ¿Qué mejor?

4) Tus habilidades cognitivas se potencian:
Concentración, memoria, lenguaje, pensamiento, análisis, motivación… estas son solo algunas de la gran cantidad de habilidades que se ven desarrolladas en la adquisición de un nuevo idioma.
Tu inteligencia y capacidad para incorporar nueva información aumentan considerablemente. Por ejemplo, solo con escuchar y prestar atención a una persona hablando en un idioma diferente, ya estamos reforzando simultáneamente al menos cinco procesos mentales claves. Óptimo, cierto?

5) Se expande la visión de mundo que tienes:
“One of the benefits of being bi cultural is simply the awareness that how you live is not the only way.” –Ann Campanella
Si sabes inglés (o cualquier otro idioma diferente al tuyo) puedes acceder a información, oportunidades laborales y recursos que quizás no encontrarías solo en tu lenguaje. Pero no solo eso. Puedes conectar también con personas de diferentes partes del mundo y conocer sobre sus costumbres, tradiciones y creencias, lo cual es una experiencia realmente enriquecedora.
Al conectar con gente de diferentes nacionalidades, aprendes no solo sobre ellas, sino también sobre lo que acontece más allá de tus fronteras nacionales. Otras historias. Tu visión se amplía, tus perspectivas y puntos de vista crecen y te vuelves más open minded.

6) Tu primer idioma y habilidades comunicativas mejoran:
Este es un efecto lateral indiscutible. Y esto sucede porque cuando aprendes una segunda lengua, constantemente estás practicando y repitiendo nuevos sonidos. Pones muchísimo énfasis a la correcta modulación y pronunciación de las palabras. Una y otra vez.
Este tipo de práctica te ayuda a reforzar tu “conciencia fonológica”, por ende, comienzas a reconocer que quizás no estás pronunciado y/o modulando las vocales o consonantes en tu primer idioma como deberías. Es normal que con el tiempo nos relajemos y encontremos nuestro estilo al hablar. Pero después de contrastar dos idiomas, de seguro te expresarás mejor en tu primer lenguaje, ya sea dando un discurso formal o en tus conversaciones cotidianas.
Además, el estudio de un nuevo idioma nos ayuda a entender mejor nuestro propio lenguaje, ya que durante el proceso de aprendizaje se repasan las áreas lingüísticas (escuchar, hablar, leer y escribir). Aquello nos permite expresarnos mejor en cada área y ser más elocuentes en nuestros discursos.

7) Ayuda a la toma de decisiones:
¿Y cómo no? Si cuando practicas un nuevo idioma (especialmente al comienzo), te ves envuelto repentinamente en una constante toma de decisiones -de alta y baja complejidad- ya que te vuelves más consciente de lo que estás hablando y lo que deberías decir. Y esto sucede velozmente en tu cabeza.
Hay varios procesos cognitivos asociados a la toma de decisiones (observación, clasificación, comparación, etc..) y la práctica constante de un nuevo lenguaje fortalece de manera indirecta nuestra asertividad y respuesta cognitiva.

Final Words
Aprender un nuevo idioma ha fortalecido mi crecimiento personal y me ha ayudado a desenvolverme mucho mejor en diversas áreas. En el tiempo, también he visto estos progresos reflejados en personas que están estudiando un segundo lenguaje por primera vez, por lo cual puedo asegurar que los beneficios colaterales son indiscutibles.
Como Psicopedagoga, la idea de mantenerse activos cognitivamente (aprendiendo cosas nuevas y entrenando nuestro cerebro) es algo que siempre voy a promover. Por ello, si estás aprendiendo un nuevo lenguaje te animo a continuar con tu proceso y cumplir tus objetivos. Hay muchísimas cosas que ganar y -si te organizas bien- nada que perder.
Cheers & Keep Learning!
![]()
***************************************
Publicación original de: Como Aprendemos
Fotos: Unsplash.com

